
Las bodas, además de ser uno de los dÃas más bonitos de nuestras vidas, llevan consigo una cantidad de supersticiones que para quien las crea pueden convertirse en un verdadero quebradero de cabeza.
Empezamos por un gran dicho que para aqullas novias que sienten la frustación de que les llueva en el dÃa de su boda, puede llegar a ser su único consuelo. Éste no es otro que el gran recurrido refran “boda lluviosa, novia dichosa”.
Por otra parte, y además teniendolo todo en cuenta, antes de vestirnos con nuestro traje de boda, debemos de llevar a cabo un amplio y variado conjunto de rituales.
Estos son los siguientes:
- Llevar una docena de huevos a las monjitas de Santa Clara, para que todo salga bien y evitar que nos llueva.
- Ponernos cuatro objetos, en los que cada uno de ellos guarde la caracterÃstica de ser uno nuevo, el otro prestado, otro viejo y por último, algo azúl.
- Nos deben de tirar arroz en nuestra boda si queremos tener descendencia.
- La cama de nuestro piso conyugal, deben de hacernosla por primera vez nuestra familia o amigas de género femenino que aún estén solteras.
En fÃn una gran cantidad de labores que nos permitirán parar los dÃas y momentos antes de nuestra boda.
Mi consejo, pues bien que os lo toméis con la calma, que si os apetece lo hagáis y que sino, no os preocupéis, porque los más importante es tanto vosotras como vuestra pareja os queráis mutuamente, lo demás vendrá rodado.